jueves, 29 de mayo de 2008

REPRODUCCION

REPRODUCCIÓN
Ya hemos hablado anteriormente de la precocidad que en varios aspectos presenta esta especie. La edad más apropiada para la reproducción depende de diversos factores, como son, entre otros, la raza, el sexo, las condiciones ambientales y la herencia genética. Las razas de tamaño pequeño son las más precoces, alcanzando la madurez sexual a los 4,5-5 meses las hembras y a los 5-6 los machos. En las razas gigantes para las hembras es a los 8 meses y para los machos al año. No obstante los animales no deben aparearse hasta que hayan alcanzado todo su desarrollo somático; asimismo deben excluirse de la reproducción los que estén aquejados de alguna enfermedad.
Ciclo de ovulación: Así como en las demás especies domésticas se repite de forma cíclica y regularmente la maduración y liberación de óvulos -excepto mientras dura la gestación-, en la coneja se producen óvulos de manera continuada o en tandas, siempre que las condiciones ambientales sean favorables. De esta manera, en las conejas se puede producir la fecundación en cualquier momento, mientras no se encuentren en periodos de gestación. La producción de óvulos maduros, así como la aceptación del macho, se pueden modificar a causa de las variaciones en las condiciones ambientales. Para la liberación del óvulo es necesaria la excitación que provoca el acto sexual (coito), si bien puede provocarse con estímulos análogos provocados artificialmente.

Celo: El celo está relacionado con la presencia de óvulos maduros, lo que impulsa a la hembra a aceptar al macho para que se produzca el acoplamiento. Las manifestaciones del celo son discretas; se nota porque se montan unas encima de otras, se rascan el mentón contra la jaula y arquean el lomo. Asimismo, la vulva varía de aspecto volviéndose húmeda, de color violáceo e hinchada. En este momento se lleva la hembra a la jaula del macho, para que se produzca el acoplamiento, dado que ésta no acepta extraños en su jaula y es probable que ataque al macho o cuanto menos que lo rechace.

Monta: Para que la monta se realice no deben existir factores externos que puedan distraer a los animales. Es norma general presenciar la monta por parte del criador, y una vez efectuada ésta se ha de proceder a la separación de los reproductores. Existen hembras que por distintas razones no se dejan montar por el macho, como puede ser el caso de las primerizas; entonces los criadores pueden intervenir sujetando a la hembra en la posición correcta para que el macho pueda efectuar la monta. Este es el denominado apareamiento forzado. Una vez efectuada la monta y producida la eyaculación, el macho, se retira violentamente y cae al suelo, perdiendo el equilibrio de lado o hacia atrás después de emitir un gemido. En la explotación industrial es suficiente tener un macho por cada 10 hembras, éste es capaz de efectuar de 2 a 3 cubriciones en media hora.

Ovulación: Con el coito se estimula la ovulación, que tendrá lugar al cabo de 10-12 horas del acoplamiento sexual. Si durante este tiempo se produce alguna situación de estrés puede darse el caso de que no se efectúe la ovulación. La ovulación puede asimismo provocarse por medios artificiales, mediante estímulo vaginal inducido por la monta de un macho castrado, mediante vibraciones vaginales eléctricas, o con hormonas gonadotrópicas. Estos métodos son los usados para efectuar la inseminación artificial. La ovulación varía con la edad, con los factores genéticos y con el estado fisiológico del animal, así como con la estación. En este sentido, las estaciones favorables en cuanto al número medio de óvulos son la primavera y el invierno, reduciéndose en otoño. Con respecto a la edad, entre la primera y tercera cría crece el poder de ovulación, de la cuarta a la doceava se estabiliza, y decrece a partir de ésta. En lo que al estado fisiológico se refiere, el número de óvulos es mayor 15 días después del parto que inmediatamente después de éste. Entre los factores genéticos la herencia incide en el número de ovulaciones, en el porcentaje de óvulos fecundados y en el porcentaje de la mortalidad embrionaria.

Inseminación artificial: En esta especie la inseminación artificial no está generalizada ya que este método requiere personal especializado así como instalaciones adecuadas, lo que aumenta en gran medida los costos. Es interesante, por el hecho de poder obtener descendientes de machos mejorados y comprobados. Otra ventaja es que con el esperma de una eyaculación puede fecundarse a 40 hembras, y se evitan también posibles enfermedades transmisibles por el contacto sexual. El esperma se recoge en una vagina artificial de un maniquí que lleva piel de coneja. Una vez obtenido se diluye y almacena en las condiciones adecuadas. Este semen se introduce en dosis determinadas en la vagina de la hembra, mediante una jeringa, a la que previamente se la habrá inducido a la ovulación por los métodos anteriormente descriptos.
Fecundación Tiene lugar de 10 a 19 horas después del coito. El cigoto así formado recorre el oviducto hasta el útero, en donde se fija. Del número de óvulos fecundados dependerá el de las crías.

GESTACIÓN: La duración de la gestación es de 29 a 31 días, en condiciones normales. Si el parto se realiza antes de los 29-30 días se trata generalmente de abortos. Las crías nacen muertas. Las causas del aborto pueden ser de distinta índole: de naturaleza fisiológica debida a la alimentación defectuosa, o de orden externo, como serían situaciones de estrés. Para determinar si las hembras han quedado realmente fecundadas se procede a la palpación, que consiste en percibir la existencia de embriones en el cuello de la matriz. Se toma la coneja y se coloca en una superficie plana; con una mano debajo del vientre y con movimientos semicirculares de los dedos pulgar e índice en la región del útero, se han de localizar pequeños nódulos en forma de rosario, del tamaño de un grano de arroz; éstos son los fetos. La palpación debe realizarse entre los 10 y 15 días después del acoplamiento, ya que si se efectúa antes, además de ser casi imperceptible, puede provocarse la reabsorción de los fetos; si se realiza posteriormente es probable un desprendimiento, lo que daría lugar al aborto. Cuando la fecundación no va seguida de la ovulación, es decir, cuando es el resultado del apareamiento con un macho estéril o es debida a la monta entre hembras, se produce el fenómeno denominado preñez aparente o falsa preñez. Se manifiesta, asimismo, cuando, a pesar de haber existido la fecundación, los óvulos por diversas razones no evolucionan y se reabsorben. El comportamiento de las hembras que sufren este fenómeno es igual al de las gestantes, y al igual que ellas rechazan al macho. Estos síntomas desaparecen al cabo de 16 días aproximadamente, momento en que volverán a estar en celo
Parto Unos días antes del parto, de 4 a 6, se procederá a la colocación de un nidal aprovisionado de paja, de modo que con estos elementos la coneja, arrancándose los pelos, prepara un nido cuya función es la de proteger a las crías del frío, al que son muy sensibles. El parto se produce generalmente por la noche o al amanecer. Las crías van saliendo una a una, la madre las libera de las envolturas fetales, que ingiere, las limpia y las envuelve en el nido. El parto de la camada completa dura entre 3 y 5 horas. Cada coneja puede dar a luz de 1 a 17 gazapos, variando este número según la raza, la edad, la fisiología, etc., pero la media es de 7-9. No interesa que el parto sea muy numeroso, dado que la hembra solo posee 8 pezones, siendo éste el número ideal de gazapos, para que tenga lugar un desarrollo uniforme de la camada. Cuando el parto es numeroso, se procede a repartir los gazapos en exceso a otras madres que acaben de parir y que tengan menor número de crías. La introducción de los nuevos animales se ha de efectuar de modo que la nueva receptora no lo perciba, ya que, de lo contrario, seguramente los rechazaría. Algunas hembras después del parto pueden presentar el fenómeno del canibalismo, que consiste en la acción de devorar las crías. No se sabe con certeza a qué responde este fenómeno. Para evitarlo se habrá de asegurar que a la hembra no le falte agua y que el alimento sea por completo equilibrado. Si este fenómeno se repite en un segundo parto, esa hembra tendrá que ser excluida de la reproducción.

Lactación: La secreción de leche de la coneja experimenta variaciones a lo largo de los 45 días que se considera que dura la lactancia. En este sentido, la secreción va en aumento desde después del parto hasta el 10º día, manteniéndose en su máxima producción hasta el 21º, momento en que empieza a descender. La velocidad del descenso vendrá determinada por el ritmo de reproducción a que esté sometida. Es decir, en caso de estar gestante su producción termina aproximadamente el día 30º., pero si está vacía la lactación se alarga hasta el 45º. Dada la composición de la leche de coneja, que dentro de los mamíferos domésticos, es la que presenta los índices mayores en materia seca, con proteínas y grasas, las crías se desarrollan con gran rapidez, duplicando su peso de nacimiento en 6-7 días y cuadruplicándolo en 12 días.
Destete Consiste en la separación de la camada y la madre. De modo natural, entre los 15 y 20 días después del nacimiento los gazapos salen del nido e intentan morder los alimentos de la madre. En ese momento se procederá a quitar el nidal. La época del destete se determinará según sea el ritmo de producción aplicado, el cual se expone a continuación. Sin embargo, ha de tenerse en cuenta que el destete precoz se efectúa antes de los 20 días, y el máximo de lactancia está en los 45 días.
Para lograr buenos resultados productivos y económicos en un conejo es necesario tener presentes varios aspectos desde la adquisición de buenos animales, instalaciones, alimentaciones adecuado manejo, reproducción y la observación constante de detalles que pueden incidir en el éxito o fracaso de la explotación.
El manejo en general es un conjunto de actividades que se realizan en la explotación en cada uno de los aspectos antes señalados ( animales, instalaciones higiene, alimentación, reproducción etcétera)

Gazapos:
En estos animales que nacen con los ojos cerrados, desprovistos de pelo, con alrededor de 60 gr de peso requieren de una temperatura algo superior a los 30 ºC, de aquí la importancia de garantizar un nido de adecuado, con buen resguardo, de espalda a la dirección del aire y si ocurren muertes deben retirarse para mantener la higiene y además determinar las causas y tener las medidas correspondientes.
El gazapo no abre los ojos hasta los 9 a 10 días y alrededor de los 15 días salen del nido y empiezan a consumir sólidos. A partir de las 3 semanas de vida, este animalito duplica su peso a los 7 días, debe destetarse con un peso promedio de 800 gr y prepararse para que no ocurran muertes innecesarias por un inadecuado manejo al destete ( hay que familiarizarlo al hombre ) y desparasitarlo para evitar el ataque de coccidias en esta etapa critica.

Animales en ceba:
El destete en todos las especies es una etapa critica y debemos crearles las condiciones necesarias para disminuir los efectos negativos, aquí coincide con la primera etapa de ceba y por tanto el hombre debe ser muy observador en todos los trabajos que realice con sus animales.

Algunas medidas a tener presentes en la crianza del conejo:
· Formar grupos con camadas completas.
· Alojar como máximo 18 animales / m2 ( téngase en cuenta la época del año)
· Garantizar la adecuada higiene en los equipos ( bebederos y comedores) e instalaciones (jaulas)
· Formar preferentemente grupos de hembras y machos separados
· Garantizar alimentos en la cantidad y calidad
· Realizar un manejo que responda a las necesidades del animal.
· Al finalizar dicha ceba haga una valoración del comportamiento del proceso y saque las conclusiones de los aspectos positivos y negativos, para ello debe contar con todos los datos que interviene en la crianza como son: alimentación, higiene, peso de los animales, mortalidad, costos y ganancias o pérdidas.

Reproductores:
En el éxito de una crianza empieza cuando se cuenta con buenos reproductores y en ello el hombre juega un gran papel, si los adquiere o si los produce. Destacamos a continuación algunos aspectos que deben tenerse en cuenta:
· Incorporarlos con el peso y la edad requerida, aproximadamente 5 meses la hembra y 7 meses el macho.
· Garantice buenas condiciones de alojamiento tanto para el macho, que tener además de la capacidad, ser redondas para facilitar la copula y la de la hembra que debe tener la capacidad adecuada que facilite la colocación no sólo del comedero y bebedero sino también el nidal para los gazapos.
· La alimentación juega un papel fundamental en los resultados productivos y reproductivos. Esta puede estar dada por la utilización de concentrados, forrajes y residuos de cosecha y por tanto de acuerdo a su calidad así debe usted planificar el comportamiento reproductivo que debe esperar en su crianza. Tenga muy en cuenta la alimentación para todo el año.
· Garantice buenas condiciones ambientales, sombra y frescura. Tenga presente que las altas temperaturas inciden negativamente en el comportamiento de los animales adultos.
· Lleve la hembra a la jaula del macho en horas frescas de la mañana y/o de la tarde, sírvela en dos ocasiones para mayor seguridad de gestación.
· Realice la palpación 15 días después de la monta, pasando por el vientre la mano suavemente y notara los nódulos que son los fetos en crecimiento.
· La gestación dura de 28 - 34 días por tanto 3 o 4 días antes del parto coloque el nidal con basuritas, higiénico y de espaldas a la dirección del viento. La coneja completará el nidal con los pelos que se arranca para proteger los gazapos.
· La gestación de la hembra después del parto depende de varios factores (alimentación, salud, estado de carnes la madre y los gazapos etc) por tanto la experiencia práctica y los resultados obtenidos indicara cuando gestarlas y cuantos partos al año obtener. Se debe trabajar para lograr no menos de 40 gazapos / año.
· Tanto la hembra y el macho permanecerán en la producción siempre que sean eficientes, en especial el macho que participa en mayor cuantía en el rebaño. Ejemplo: debe atender aproximadamente 10 hembras.